Ayer llegó a los cines ‘Idilia’, ópera prima de los hermanos Javier Canales Sepúlveda y José Taltavull Sepúlveda, una película de ciencia ficción arriesgada que nos lleva a reflexionar sobre la inteligencia artificial, el poder y los límites que quizás no deberíamos cruzar.

En un futuro bastante próximo, una asociación llamada IDILIA recluta niños con altas capacidades con el objetivo de proteger el futuro y hacerlo mejor. Años después, Diana Leiva (Norma Ruiz) es un pilar imprescindible dentro de la corporación tras escribir un manifiesto que ayudó a legislar contra el mal uso de las Inteligencias Artificiales. A pesar de todo, se debate entre la duda y la culpa mientras decide aislarse del exterior durante años en una de las habitaciones de IDILIA.
‘Idilia’ no es una película al uso, ya que de entrada ella misma da lugar al debate (parte de la película se realizó con ayuda de inteligencias artificiales al no contar con suficientes medios). Trata el tema de la Inteligencia Artificial con un enfoque diferente, yendo más allá del eterno enfrentamiento entre los amantes y los detractores de la IA. ¿Cuál será el papel de las grandes empresas, de los gobiernos y diferentes grandes medios con estos avances imparables? Y sobre todo, ¿cuál será el papel del ciudadano de a pie? Cuando los límites se difuminan, la línea entre el bien y el mal también lo hace, y resulta difícil distinguir dónde está el lado correcto de la historia que queremos poder contar.

La película dura poco más de una hora, pero es un viaje imparable que nos remueve, nos incomoda y nos lleva a ponernos en la piel de los personajes a través de sus diálogos y sobre todo de sus silencios. Ayuda, por supuesto, el maravilloso reparto encabezado por Norma Ruiz dando vida a Diana Leiva, junto a Eva Isanta, Andrew Tarbet, Raúl Prieto, Alfons Nieto, Catalina Solivellas, Daniel Fuster, Borja Tous y Sandrine Penda.
En ‘Idilia’ hay contradicciones, los personajes reflexionan junto a nosotros, se posicionan pero también evolucionan y cambian de opinión, por lo que lejos de ser ciencia ficción futurista que nos resulta imposible o a años luz de nuestro presente, construye ante nuestros ojos un futuro perfectamente plausible y unos comportamientos absolutamente humanos. Gran acierto los espacios elegidos y la neutralidad en su fotografía, ya que no resta protagonismo a lo que se dice, que es mucho.
Sin embargo, el gran fallo de ‘Idilia’ es, sin duda, dejarnos con ganas de más y se siente, en parte, como el capítulo piloto de una serie que queremos exprimir y devorar.
Necesitamos más películas como ‘Idilia’ y más verdades incómodas dichas a la cara, y hacerlo en su primera película tal como lo hacen los hermanos Sepúlveda es algo muy valiente. Pero es que hacer cine independiente es cada vez más un acto de valentía en sí,
y más si plantea dilemas éticos tan actuales que nos llevan a seguir reflexionando y plantearnos qué futuro queremos tener como sociedad.
Reseña realizada por Natalia G. Santamaría