RESEÑA EL ACUERDO

«¿Que harías si la persona que más odias se convierte en la única persona con la que puedes vivir?

Un tirano por el día, un playboy por la noche. Esa es la reputación que precede a Richard VanRyan. Él vive su vida de la manera que quiere, sin importarle las opiniones de otros. No se preocupa ni por nada ni por nadie, y no tiene intención de cambiar su manera de ser. Katharine Elliott trabaja como asistente personal de Richard. Ella le desprecia y no comparte su más que cuestionable etica profesional, pero no tiene otro remedio que soportar y gestionar todas las tareas que Richard le encarga ya que necesita su trabajo para poder subsistir. Hasta que llega el día en el que el le pide algo que Katharine nunca imaginó. Un nuevo acuerdo, con un trabajo diferente: ser su prometida en lugar de su asistente personal. ¿Que es lo que puede suceder cuando dos personas que se detestan tienen que vivir juntas y actuar como si estuvieran locamente enamoradas? ¿Sobrevivirán al acuerdo que han firmado?».

Me he estrenado con Melanie Moreland con El acuerdo… ¡Y menudo estreno! Necesitaba algo ligero para leer, que me absorbiera completamente y me enganchara hasta que me olvidara de todo. Esta novela de romántica contemporánea ha conseguido todo eso ¡y más!

En El acuerdo, conocemos a fondo a Richard VanRyan, un hombre con éxito en el campo de las campañas de marketing que siempre sabe lo que quiere: dinero en su bolsillo, reconocimiento en la empresa donde trabaja y la cama caliente. Sin embargo, por muy bien que se le dé su trabajo, su jefe, David, se niega a darle el ascenso por el que tanto ha luchado. Richard entra en cólera y busca entrar en la competencia: Gavin. Por desgracia, no será tan fácil, porque la premisa principal de esa nueva empresa es la vida familiar, algo de lo que carece. Así que va a tener que jugar todas sus cartas y fingir que está perdidamente enamorado de una chica que nada tiene que ver con las mujeres que le rodean: su asistente personal, Katharine.

Algo que me ha gustado muchísimo es el trasfondo de los dos personajes. Nunca hacen nada porque sí ni dejan nada al azar. Katharine ha sufrido demasiado durante toda su vida, pero también ha desarrollado un fuerte sentido de la paciencia, algo esencial para aguantar a Richard y aceptar el acuerdo que le ofrece. Por su parte, VanRyan no tiene ni idea de lo que significa la palabra amor. No sabe lo que es ni cómo se debe de sentir alguien enamorado por culpa de la indifierencia con la que fue criado.

Por otra parte, me encanta los piques que hay entre ambos, la forma en que Katy pone a Richard en su sitio y cómo él va desarrollando esos sentimientos que ha mantenido ocultos bajo llave.

La pluma de Melanie es tan ligera que no se detiene en nimiedades. Va al grano, resaltando lo necesario y describiendo las emociones con tal delicadeza que te arranca más de un suspiro. La ambientación no es excesivamente detallada, pero no importa, porque incide en los aspectos más importantes, en los que tienen significado.

Sin lugar a duda, os recomiendo esta lectura tan romántica, sexy y dulce.

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