RESEÑA EL SUSPIRO DEL INFIERNO

«Toda elección tiene sus consecuencias, y Layla tiene que hacer frente a elecciones especialmente complicadas. Luz u oscuridad. Roth, el diabólicamente sexy príncipe de los demonios, o Zayne, el atractivo Guardián que nunca creyó que podría ser suyo. Sin embargo, la elección más complicada que debe tomar Layla es en qué parte de sí misma debe confiar. Además, Layla tendrá que hacer frente a un nuevo problema. Un Lilin, el demonio más letal de todos, anda suelto, y está creando caos entre aquellos que la rodean… incluyendo a su mejor amiga. Para salvar a Sam de un destino mucho, mucho peor que la muerte, Layla tendrá que hacer un pacto con el enemigo para salvar de la destrucción la ciudad y a todos los seres humanos. Dividida entre dos mundos y dos chicos distintos, Layla ya no está segura de nada, ni siquiera de su supervivencia, especialmente cuando reaparezca un antiguo trato que los atormentará a todos. Pero a veces, cuando los secretos están por todos lados y la verdad parece indescifrable, tienes que escuchar a tu corazón, elegir un bando y darlo todo en la lucha».

¡Por fin llegamos a las últimas líneas de la trilogía! El suspiro del infierno es todo lo que necesitábamos después de una segunda parte en la que no sabíamos ni cómo sentirnos.

Layla ya sabe que el Lilin está por ahí, que tiene el aspecto de Sam y que su mejor amigo ha desaparecido de forma definitiva. ¿Cómo puede asumir tanta información en tan poco tiempo? Es imposible. Solo le queda dar un paso tras otro y tratar de deshacerse de su creación indeseada. Además, su corazón ya ha decidido y no va a perder ni un minuto más en fingir que no le pertenece a Roth. Sinceramente, si se hubiese quedado con Zayne, me habría decepcionado. Sí, Zayne la conoce desde pequeña, pero Roth realmente entiende por lo que está pasando, sabe cómo calmarla y es el único que no ha intentado encerrarla en una habitación para protegerla (aunque no le falten las ganas). Layla reconoce todo lo que Roth le ha dado en poco tiempo y que Zayne, por mucho que le quiera, no será capaz de darle nunca.

Todo esto provoca que Zayne se aleje de ella, como es natural. A Layla le duele el distanciamiento, pero es lógico y no le culpa. Además, tiene varias cosas en las que pensar: el alma de Sam, su futuro con Roth y qué es ella exactamente, porque desde su última transformación algo ha cambiado.

Esta tercera parte tiene un poco de menos acción, pero más dinamismo. Le echamos un vistazo a lugares donde no habíamos estado antes y obtenemos las respuestas que tanto necesitábamos. Descubrimos aquí la cara más sensible y tierna de Roth, lo que hace nos enamore todavía más. Su amor por Layla es muy intenso, tanto que a veces nos podemos preguntar si es sano; pero sí, lo es, porque a pesar de su naturaleza impulsiva y posesiva, Roth no se deja llevar por esas emociones salvo en situaciones muy… concretas 😉 Además, se afianza como pilar imprescindible para Layla, que es justo lo que ella necesita para ser capaz de vencer al Lilin.

He disfrutado mucho con El suspiro del infierno. Arranca sonrisas, gritos y te mantiene en vilo. Me ha gustado adentrarme en esa historia de romance paranormal y conocer un poquito esa concepción de gárgolas que tanto me recuerda a la serie de los noventa.

Si os gustan las historias con amor, fantasía, protagonistas sumamente atractivos y carismáticos, y acción, no puedes perder la trilogía de El beso del infierno, de Jennifer L. Armentrout.

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