RESEÑA LA JOYA DE MI DESEO – TRILOGÍA DE ORO 2

«Madrid, 1618. Luisa Estrada es una bella y joven viuda que, tras la muerte de su marido, asume las riendas de la joyería familiar. Sin embargo, los problemas la asedian: el gremio de joyeros no la acepta por ser mujer y se niega a venderle gemas. Su situación empieza a ser desesperada cuando su clienta y amiga, Catalina de Velasco, le propone un matrimonio de conveniencia. Pero ella no está dispuesta a aceptar. Álvaro es un apuesto galán de teatro en horas bajas que, sin embargo, a sus treinta años sigue siendo solicitado como amante por las damas de la Corte. Sueña con fundar su propia compañía de teatro, pero para hacerlo necesita dinero así que, cuando Catalina le propone que se case con Luisa, corre raudo a conocerla. Pero la voluntad de la joven viuda no será tan fácil de doblegar. ¿Lo logrará?».

La joya de mi deseo es la segunda entrega de una trilogía de libros autoconclusivos: la Trilogía de Oro. Esto explica que me haya adentrado en la pluma de Nuria Llop por la mitad de la trilogía, pero lo mejor es que no hay spoilers de la primera entrega (tal vez uno chiquitito), así que he podido disfrutar sin problemas de este romance histórico ambientado en España.

La protagonista de la historia es Luisa, viuda un afamado joyero de Madrid, que se ve envuelta en las manipulaciones de su amiga: Catalina de Velasco. Dado que no está bien visto que una mujer se encargue de otra cosa que no sea de los niños, se ve obligada a aceptar un matrimonio de conveniencia con el galán más atractivo de Madrid: Álvaro Villanueva. Eso sí, lo hace con la condición de que no debe haber contacto alguno entre ellos: ni besos, ni caricias ni lisonjas; solo profesionalidad. Y es que a Álvaro le viene de perlas el dinero de Luisa, de modo que todos contentos.

O no tanto, pensaría Álvaro más tarde, porque Luisa es una mujer de armas tomar que no se deja engañar ni enamorar fácilmente. Esto supone un reto para Álvaro, que ve cómo hunde su ego poco a poco. Por otra parte, es fascinante cómo la autora los presenta y los define: una mujer que desea ser maestra joyera y un hombre que ansía tener su propia compañía teatral. No podían ser más distintos.

Lo que más me ha gustado de la historia, además de los detalles históricos españoles, ha sido el flamante slow burn de los protagonistas. Quería chillar cada vez que se acercaban y se quedaba todo a medio gas. Y también he disfrutado de lo lindo con Catalina, con su humor y su forma de ver la vida. Todos los personajes, incluidos el entrañable Cristóbal, la divertida Pilar, la alocada Manuela y el curioso Félix, están muy bien definidos, por no hablar de Diego y Ana. Cada uno tiene una forma de hablar que los separa del resto.

Hay solo un punto que no me ha gustado y es que queda un poco en el aire lo que ocurre con Félix y Manuela; ¿qué será de ellos? Espero tener más detalles de su relación en el tercer libro, aunque antes me haré con el primero para ver qué se cuece entre Diego y Ana 😉

Sin duda, es refrescante leer romance histórico español. Mantiene la esencia que me gusta del romance histórico y le añade ese punto ibérico que lo diferencia del resto, tanto por la ambientación como por las costumbres. Os lo recomiendo al 100%.

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