RAMONA: “EN LA BOCA DEL LOBO”

Este viernes 25 de Noviembre se estrena en cines “Ramona”, ópera prima de la talentosa directora Andrea Bagney.

Dividida en 6 capítulos y con una duración de 80 minutos, la cinta nos cuenta la historia de Ramona (Lourdes Fernández), una joven aspirante a actriz que ha vuelto a vivir a Madrid con su novio, Nico (Francesco Carril). Aunque tenga muchos proyectos de futuro, no está encontrando su oportunidad en la ciudad y para colmo vive en un bloque donde se vende droga y hay mal ambiente. Ramona conocerá a Bruno (Bruno Lastra), un director de cine que está en proceso de buscar a su actriz protagonista y, que hará que su vida se vea replanteada a varios niveles.

Rodada en formato 1.66, esta dramática/cómica/romántica cinta está producida por Filmin y cuenta con la compañía Tortilla Films. Fotografía de Pol Orpinell, este film es el debut en largometraje de su directora y guionista Andrea Bagney. Filmada en un bonito y elegante blanco y negro que recuerda a un tono antiguo y nostálgico. La cámara pasea por las calles de la capital, a veces estática, a veces acompañando a los personajes en sus aventuras y desventuras, pero siempre haciendo hincapié en una sutil belleza en sus planos. Tanto cuando hablamos de fotografía y personajes como cuando se trata de esos pequeños detalles que pasan desapercibidos pero que también demuestran que en todo, hasta en el último rincón, hay vida.

A pesar del drama en su historia, han sabido perfectamente darle un toque de humor, y que en sus diálogos haya esa chispa que recuerda a una reconfortante tarde de café con un amigo. Todo lo que se muestra es muy natural, muy cotidiano, incluso me aventuraría a decir monótono. Se hace buena crítica sobre el estar presente en el día a día, las charlas y los momentos que hay que atesorar para siempre. La BSO me ha parecido todo un acierto; en los momentos más intimistas y pensativos de la protagonista, destacan piezas ya conocidas de música clásica (a mí personalmente me llevó a Fantasía de 1940); por otro lado, te hará bailar en el asiento al son de “Que nos quiten lo bailado” de Betacam. Pero otra cosa curiosa que me gustaría destacar es el ruido, ese sonido de fondo que aparece y desaparece cuando debe y que, al final, no pasa nada desapercibido.

Tiene alguna referencia a Woody Allen y a su particular Annie Hall, pero creo que es un cine independiente con personalidad. Como ya he mencionado antes, la cinta es en blanco y en negro, pero existe color cuando a Ramona la vemos a través de la cámara de Bruno, algo que me parece sumamente bonito, metafórico y bien usado. Es como si cobrara vida a los ojos de otra persona. La película no solo habla de las metas de la protagonista y su afán por empezar de cero, sino también de la añoranza y de ese sentimiento de hogar al que siempre aspiramos llegar, de que existen trenes y oportunidades que solo pasan una vez en la vida y que tenemos la opción de apostar por ello o de quedarnos en tierra.

En definitiva, creo que es un muy buen debut tanto de su directora como de su protagonista. Es una cinta sencilla, minimalista pero con unos personajes carismáticos con los que podemos vernos reflejados en su cotidianidad y pureza, con sus más y sus menos. Así que os recomiendo que a partir de este viernes 25 de Noviembre, vayáis a conocer esta historia en la gran pantalla.

“Mira, que no es por ti. ¡Que es por mí!”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catorce + 6 =