Reseña Singular

El 28 de noviembre llega a los cines ‘Singular’, un thriller de ciencia ficción dirigido por Alberto Gastesi que nos sumerge junto a sus protagonistas en una reflexión sobre la conciencia, el dolor y los “para qué” de la vida.

Diana, una profesora universitaria especialista en Inteligencia Artificial, se reencuentra con su ex en el que hubiera sido el 18 cumpleaños de su hijo, fallecido quince años antes. En su antigua casa del lago aparecerá un misterioso chico que llevará a los personajes a replantearse el sentido de la existencia, el aprendizaje del dolor y la posibilidad de crear más allá de la inevitabilidad de la muerte. 

Patricia López interpreta a Diana con una delicadeza maravillosa y sostiene prácticamente sola una película con un planteamiento muy interesante pero que, en mi opinión, no termina de conseguir lo que busca. Javier Rey y Miguel Iriarte la acompañan de forma muy correcta, y los duelos dialécticos entre la pareja que fue son un regalo en pantalla.

La fotografía es magnífica y el entorno paisajístico boscoso nos lleva al mismo cuento eterno y asfixiante que viven los personajes. Sin embargo, el fallo de ‘Singular’ quizás sea abusar demasiado de algunos recursos especialmente en su segunda mitad, haciendo que su objetivo no quede claro del todo y se pierda.

Las reflexiones acerca del duelo, del deseo de existir más allá de la pérdida y de la necesidad de saber soltar, desaparecen entre la confusión que provocan algunas escenas en momentos en los que se vuelve complicado entender qué está sucediendo. 

Con algunas escenas que nos recuerdan a ‘Westworld’, tal vez lo mejor de la película sean precisamente algunos de esos diálogos potentes del guión de Alex Merino y Alberto Gastesi que los actores sostienen a la perfección. 

Aunque a ratos se desdibuje lo que nos quieren contar, nos emociona y nos deja dándole vueltas al leitmotiv de la película sin que ni ellos ni nosotros sepamos dar una respuesta correcta, porque “la vida no se puede aprender, pero merece la pena”. Aunque no sepamos para qué.

Reseña realizada por Natalia G. Santamaría

Reseña: El humor de mi vida (Paz Padilla)

El libro que traigo esta vez es algo diferente.No es una novela como acostumbro,es una historia autobiográfica que trae un tema que a muchos nos produce temor: la muerte.

Ya conocía a la autora, pero no como escritora, sino como humorista y actriz.Por lo que, este ha sido mi primer contacto con Paz Padilla en este ámbito.

¿Qué me ha parecido el libro?

Creo que ha tenido de todo (risas, confesiones, información…) y por eso yo he pasado por diferentes etapas con él.

Es un libro, como bien dice el título, con humor y eso le resta mucho dolor, siendo un tema tan delicado el que trata.Entiendo lo que la autora quiere transmitir, aunque haya muchas cosas que no comparto con ella.Creo que es una lectura que puede sacarte sonrisas (porque te aseguro que lo logra) pero si lo que buscas es ver de otro modo la muerte, no todo el mundo podrá llegar a sentirse identificado.

Puntos débiles

-Seguramente sea mi forma de ver las cosas, que igual soy más tradicional, pero el hecho de que al morirse una persona , los familiares y amigos lo que hagan sea irse a un bar a brindar, es algo que se me escapa…Sé que la intención era para celebrar que habían compartido tiempo con él y que, tal vez, es una manera de sentirlo más cerquita, pero como es algo que yo no he experimentado de esa forma, me produce extrañeza. 

Pienso que ya habrá momentos para celebrar en otra ocasión, cuando el corazón duela un poco menos.

Sí que me parece bien que se recuerden anécdotas que consigan sacar sonrisas e incluso alguna carcajada (recordar es bonito). 

Aun así, cada persona es libre de vivirlo a su manera, y si a ella y a su familia le hace bien, olé por ellos.

En algunos capítulos hay demasiada teoría.Paz, a lo largo de la enfermedad de su marido, se informó y como es natural, lo cuenta en el libro.Pero, a pesar de que, puse mis cinco sentidos para entenderlo y que ella muchas veces lo hace fácil relatando con sus palabras, son términos de medicina, muy técnicos que me han complicado la lectura. Al no saber bien de qué hablaba, me aburría, y eso conseguía que me evadiera.

Puntos fuertes

El humor.A pesar de lo doloroso de la situación, no ha querido escribir un libro desde la pena, al contrario. Cuenta recuerdos de viajes, o cosas que les pasaron, donde ella siempre ponía esa chispa que tanto la caracteriza.

Ese humor, como bien titula el libro, consigue sacar al lector más de una sonrisa y que lo dramático no lo sea tanto, haciendo que la lectura pase a ser algo más ligera.

Su lucha. He de destacar la fuerza que ha tenido. Es complicado ser el enfermo (nadie más que él sabe lo que sufre), pero también es difícil ser el acompañante, el que te cuida, el que no se separa de tu lado.Y Paz lo ha logrado, pero no solo eso, lo ha hecho intentando sacar sonrisas e incluso carcajadas.Y eso hay que valorarlo. ¿Quién, en estas circunstancias, tiene ganas de reír? Apuesto a que nadie. El que ha pasado por esto sabe que este papel no es nada fácil.

Descubrir a la persona. Cuando supe la forma que tenía de vivir la experiencia de perder a un ser querido, me pareció una mujer algo frívola. Como he mencionado antes, no entendía cómo podía celebrar en días así, tan terribles. Pero, leyendo el libro, pude darme cuenta de que es una persona normal, que aunque en ese momento quisiera brindar por él, también le sufrió y le lloró. Y fue en ese instante, cuando la vi tan humana como el resto del mundo.

Me he dado cuenta que Paz ha sufrido mucho en su vida. Ha perdido a seres queridos realmente importantes y cercanos para ella y en lugar de hundirse, como nos hubiera pasado a muchos, ha decidido avanzar, vivir y pese a todo seguir adelante, recordándoles con cariño. Eso demuestra la fuerza y el coraje que tiene en su interior. Es admirable.

-La familia. Me ha encantado el buen rollo que hay entre todos. Son una piña. Siempre están unidos; se apoyan, celebran, ayudan… .Ahí están cuando se necesitan. Además, es sorprendente el humor que tienen todos. Es la seña que los identifica.

¿La recomiendo?

La recomiendo. Sin embargo, no esperes un libro de autoayuda ni una lectura que te guie y te ayude a superar un duelo.

Es recomendable pero aquí lo que encontrarás será una vivencia de una persona que prefiere apartar la pena y afrontar las cosas con humor.Una manera diferente pero igual de lícita.

Moraleja

Y en este libro no podía haber otra moraleja que…

“Saca siempre el lado divertido de las cosas,incluso de las peores”

Reseña La Larga Mancha

La Larga Marcha es una película basada en la novela distópica de Stephen King de 1979.  

Está dirigida por Francis Lawrence y el guion está escrito por JT Mollner.  

Es una película coral cuyos protagonistas principales son Cooper Hoffman (Raymond «Ray» Garraty) y David Jonsson (Peter McVries). Los acompañan Garrett Wareing (Billy Stebbins), Tut Nyuot (Arthur Baker), Charlie Plummer (Gary Barkovitch), Ben Wang (Hank Olson), Roman Griffin Davis (Thomas Curley) y para cerrar el elenco, Josh Hamilton (William Garraty), Judy Greer (Ginnie  Garraty) y Mark Hamill (El Comandante). 

La historia se centra en un alternativo siglo XX, donde Estados Unidos está gobernado por un régimen totalitario en el que, una vez al año, miles de jóvenes se inscriben en el evento conocido como La Larga Marcha. 50 de ellos, uno de cada estado, son elegidos al azar para caminar siguiendo un ritmo fijo, sin parar, si no quieren ser sancionados y posteriormente fusilados con el fin de quedar sólo uno a quien se le concederá el deseo que quiera. El objetivo de esta marcha es inspirar patriotismo y ética laboral entre la población desfavorecida. 

Esta película, de terror y suspense, nos invita durante sus 108 minutos a caminar al lado de los participantes. Cada uno con su historia, con su forma de ser, de afrontar las cosas nos enseña que lo único que importa es el momento, el aquí y ahora, el cómo afrontamos la muerte, nuestros deseos más profundos y, sobre todo, cómo llega a ser el ser humano cuando está a un paso de morir. 

Ray y Peter se convierten en la humanidad de la película, las actuaciones tan emotivas de Hoffman y Jonsson absorben al espectador haciéndole partícipe de la caminata. 

Los escenarios que van recorriendo los personajes son un acierto para dar continuidad y motivación a sus participantes.  

La crudeza de determinadas escenas es todo un acierto para incidir en ese mundo duro, luchador, obrero e injusto. 

Con un guion muy bien escrito y una dirección que consigue que las interpretaciones lleguen fuera de la pantalla el espectador sale de la sala del cine con una mentalidad muy diferente de ver la vida, el presente. 

Al final, la vida es eso, caminar o morir, pero tenemos el poder de decidir y esto es lo que nos recuerda La Larga Marcha.

Reseña realizada por Laura Kelra